Soneto I

¿Qué pasa cuando veo tan lúgubres amaneceres?, será que lejana la huida
Es vana mi preferencia y sobretodo inmóvil ante la reencarnación
¿Dónde estás?, ¿en qué profano templo puedo hallarte viva?
Si mañana puedo recordarte humildemente certera

Por como tu embalsamado ser proclama, dejas tristemente tu añejo vino
¿Adónde huirás?, llana, portal de mil estruendos
Sollozante, sobre mi regazo, acojo tu ser calmante de placer
Para ti solo espectros deambulan en tu paradisíaco fruto del edén

Que más será mi vitae en tu regocijante fragmento ametrallada
Solo por fulgor, es la causa del porque permanezco ahogado sobre un pedazo de lienzo
Pintando un arte irrelevante, un tanto elocuente, y percibes el marfil sobre mi mármol
Quise que me vieses como las brisas de tu esplendoroso amanecer ciprés

Y que más si tu gusto es por ser, una efímera realidad distinta a la mía
¿Qué fragancia tendrás como encantadora de serpientes?
Has notado que no hay tonadas en tu mundo, mi señuelo
Soy por lo que todo tuve cuando estuve en ti, así, despejado en todo.


Sa.J.Jalley.

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